Crónica del encuentro del 16 de febrero

El pasado domingo 16 de febrero llevamos a cabo el tercer encuentro anual de Emprius, de la comunidad y personas interesadas. Este 2025 nos hemos reunido en Calafou, en Vallbona d’Anoia. Nos encontramos una cincuentena de personas, socias, no socias, algunas del consejo asesor…

Por la mañana expusimos la Valoración del 2024, explicando lo más relevante del último año y revisando si hemos podido lograr los objetivos que nos habíamos marcado. También se expuso el Plan de Acción 2025, con los objetivos y proyectos a llevar adelante aprobados para este año.

Después disfrutamos de un vermut amenizado por un concierto de Paula Grande, artista del proyecto comunitario Cal Tribu, acompañada de dos músicos, y de una paella deliciosa para comer, preparada por la gente de Calafou.

Después de comer pudimos hacer una visita guiada por algunos espacios de Calafou, con una explicación del proyecto, repasando la historia de esta antigua colonia industrial colectivizada a través de una compra cooperativa colectiva, desde sus inicios y explicando en qué punto están actualmente.

Por la tarde, nos dividimos en dos grupos, para tratar dos cuestiones, en un espacio de intercambio y reflexión colectiva.

Un grupo habló sobre herramientas compartidas en el mundo rural, presentando las ideas que tenemos al respecto desde Emprius. También un compañero de La Rural de Collserola explicó el banco de herramientas compartidas que tienen activo desde hace unos años. Se han expuesto iniciativas con las que previamente habíamos contactado, aunque no han podido asistir: el Banco de Maquinaria Compartida de la ADV Ecológica de Ponent, el Banco de Herramientas Agrarias de Bages y el proyecto de la gente conectada en red de la Vall del Corb… También hicieron aportaciones muy interesantes personas de otros proyectos con experiencia en compartir recursos, como de Som Mobilitat.

El otro grupo habló sobre estrategias de lucha y resistencia en el entorno rural. Se pusieron en diálogo personas que participan activamente en Revolta Pagesa –movimiento de las movilizaciones del año pasado constituido como gremio– con personas de Revoltes de la Terra –iniciativa recientemente nacida que integra decenas de colectivos de defensa del territorio y colectivos ecologistas–. Nos preguntamos potencialidades, dificultades y retos de organizar la lucha desde el mundo rural con una perspectiva de quienes viven y trabajan la tierra. A pesar de las diferencias organizativas entre los dos colectivos, coincidieron en la importancia de descentrar la mirada de las zonas urbanas para conocer el territorio y reconocer al campesinado como las guardianas del territorio. También nos estuvimos preguntando cuáles eran las líneas estratégicas para los próximos años y qué papel debe jugar Emprius. Entre otros retos a encarar, destacó en la conversación la tensión entre ecología y demandas campesinas que a veces nos hace perder de vista el problema sistémico que tenemos en común. El debate puso de relieve la importancia de que cada lucha reconozca la importancia de la otra y poder hacer acciones conjuntas cuando sea posible.

Todas las partes del día contaron con una participación muy activa por parte de la gente que vino, y hubo muy buen ambiente.

Algunas personas asistentes mostraron interés en participar en diferentes comisiones de trabajo de Emprius. Fue un día de encontrarnos con mucha gente que valora todas estas perspectivas, ¡un día de cargar pilas para seguir con empuje!