Primer encuentro de la comunidad de Emprius

El pasado sábado 11 de febrero en Irehom, Can Casassaies, presentábamos la Fundació Emprius al consejo asesor y a las embajadoras del territorio. Después de un año y nueve meses de trabajar motivadas, con ganas, compromiso y mucho amor, salimos de nuestras comunidades para vivir el momento esperado de poner en juego una herramienta que nos ha de permitir crecer en la gran familia comunitaria que somos.

La jornada se construyó con espacios diversos y cuidados que combinaban el calor de una conversación en círculo, el aroma de la paella preparada por la buena gente de Irehom, un aperitivo con quesos de la Gavarresa, un cierre agradeciendo la energía del sol y las semillas que nos alimentan y la comida al aire libre en pequeñas mesas para alargar conversaciones y compartir vivencias.

Fue una jornada para conocernos y compartir las motivaciones que nos han llevado a crear Emprius. Ante la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad, la disminución de acceso a recursos y la crisis sistémica a las cuales nos vemos abocadas, ya estamos actuando desde diferentes colectivos y espacios. Ahora, ponemos en juego una nueva herramienta: la Fundació Emprius. Queremos que la Fundación nos haga avanzar hacia un modelo de base comunitaria y comunal, que ayude en la construcción de un movimiento rural organizado, asegurando la redistribución de los recursos y la regeneración de la biodiversidad, en un marco de decrecimiento con justicia social.

En la misma jornada, y después de la presentación de Emprius, dedicamos un tiempo para dialogar con las personas del consejo asesor y embajadoras. En la conversación planteamos potencialidades de la acción de la Fundación, intercambiamos emociones sentidas, sumamos aportaciones y también entendimos un poco más los roles que podemos ir jugando cada una. Hubo palabras para aportar en diversas direcciones, destacamos algunas: «Emprius puede ser una herramienta estratégica de respuesta a los macroproyectos agresivos en el territorio»; «¿Habéis pensado en la Fundación para blindar la propiedad colectiva?»; «Nos encontramos en un momento de conflicto en comunales cedidos a principios de siglo, como por ejemplo las hidroeléctricas en el Pallars, ¿cuál podría ser el papel de Emprius?»; «Veo importante todo el potencial de trabajo en red que tenemos como paraguas para hacer acciones políticas»; «Gracias por estar ahí e invitarnos al sueño. Démonos cuenta de que esto es grande y celebrémoslo»; «Si tenemos el privilegio de soñar alto, tenemos el deber de soñar alto»; «Es importante aprender de otras experiencias»; «…..».

Fue una jornada preciosa que nos sirvió para poner caras a la gran familia que somos y ver las potencialidades de lo que podemos llegar a ser. Salimos con las pilas cargadas para encarar los próximos meses que nos llevarán de viaje por diferentes lugares de Cataluña, con lo que hemos llamado el tour de los comunales. Una vez realizadas las primeras acciones de compra y custodia de patrimonio y herramientas compartidas, el tour enlazará en junio con una presentación pública mediática.

Combinaremos estas acciones con una campaña de socios y socias, la búsqueda de financiación y posibles donantes, la creación de protocolos o mecanismos de seguimiento del patrimonio cedido, prospección de terrenos y patrimonio potencialmente adquirible y la profundización en reuniones bilaterales con actores clave.